Velatorio
Cientos de miles de argentinos acudieron hasta la Casa Rosada a darle el último adiós al expresidente Néstor Kirchner. Al Salón de los Patriotas Latinoamericanos, habilitado como capilla ardiente, concurrieron multitudes para despedir al exlíder del Partido Justicialista y para expresar su apoyo a la presidenta y viuda Cristina Fernández de Kirchner. Dicha multitud colapsó la Plaza de Mayo y parte del centro de la Ciudad de Buenos Aires.3 4 Al igual que las exequias realizadas a los expresidentes Juan Domingo Perón y Raúl Alfonsín, se hizo presente una persistente lluvia durante el velatorio de Néstor Kirchner, pero esto no fue suficiente para dispersar a la multitud.5 6
El gobierno argentino decretó tres días de duelo nacional, según lo establecido por el decreto 1560 firmado por la presidenta, abarcando los días 27, 28 y 29 de octubre. En esos días, la actividad laboral en escuelas y bancos fue normal, con la excepción de la la provincia de Buenos Aires, donde no hubo clases el jueves 28 debido al censo nacional, realizado el día anterior.7
Filas de simpatizantes se formaron desde la noche anterior a las puertas de la Casa Rosada, que abrió sus puertas a las 10 de la mañana para dar paso a las expresiones de solidaridad. A las 11:20 de la mañana entró hasta el salón la presidente Cristina Fernández de Kirchner, acompañada de sus hijos Máximo y Florencia, así como de su madre Ofelia Wilhem, haciéndose un mutis general en el salón. La viuda caminó hasta el féretro y lo acarició, permaneciendo en silencio por un breve tiempo. El silencio lo rompió una voz anónima que gritó «Viva Cristina, viva Néstor», momento en que fue secundado por los presentes y la presidente se recargó en el hombro de su hija. Además se colocaron mensajes como «Fuerza Cristina», «Estamos de pie junto a vos», «Que el alma de Néstor sea un emblema de justicia para Argentina», «Néstor vive en nuestros corazones», fueron algunos de los mensajes colocados en esos días en el frente de la Casa Rosada, sede del Gobierno, cuyas banderas ondearon a media asta durante tres días.
Entre los homenajes rendidos por el público en general, se destacó la de un joven tenor quien cantó el Ave María y emocionó a los presentes en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos. Cristina Fernández, también visiblemente emocionada, se acercó a saludarlo, en una de las raras ocasiones en que lo hizo,8 aunque aceptó todas las expresiones de apoyo y solidaridad que le brindó el público.9
Hasta el salón llegaron los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia), Lula da Silva (Brasil), Fernando Lugo(Paraguay), José Mujica (Uruguay), Juan Manuel Santos (Colombia), Rafael Correa (Ecuador) y Sebastián Piñera (Chile), así como representantes diplomáticos de otras naciones como Patricia Espinosa, canciller de México.
Concurrieron también a dar el pésame el líder sindical Hugo Moyano; Estela de Carlotto y Hebe de Bonafini, de las Abuelas de Plaza de Mayo y Madres de Plaza de Mayo, y el futbolista Diego Armando Maradona, quien dijo a la prensa haber charlado en días pasados con el fallecido sobre fútbol. «Argentina perdió a un gladiador, que se enojó, que siempre nos sacó del pozo y era respetable en todo», dijo Maradona al retirarse de la casa presidencial. Además, se acercaron al velatorio todos los gobernadores justicialistas, como el de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, de San Juan, José Luis Gioja, de Misiones, Maurice Closs, de La Rioja, Luis Beder Herrera, de Formosa, Gildo Insfrán, deCórdoba, Juan Schiaretti, del Chaco, Jorge Capitanich y de Mendoza, Celso Jaque, entre otros. También dieron presencia referentes artísticos y del espectáculo como el popular conductor de televisión Marcelo Tinelli9 y los actores Andrea del Boca, Florencia Peña, Nancy Duplaa y Pablo Echarri.10
Por otra parte, las ausencias más notadas fueron las del entonces vicepresidente Julio Cobos y las de los expresidentes Eduardo Duhalde, Carlos Menem y Fernando de la Rúa, siendo que los dos primeros no pudieron concurrir por un pedido expreso del propio gobierno nacional, para evitar cualquier episodio que pudiera haber generado un mal momento en la Casa Rosada.11 12 En el caso de Duhalde, que se encontraba en Brasil y apresuró su regreso al país para participar del funeral de Kirchner y ofrecer sus condolencias a Cristina, vio finalmente frustrados sus deseos de asistir a la ceremonia.13 14
Luego de cumplir con una fila de al menos seis horas de espera, cientos de miles de personas expresaron sus condolencias. Muchos no ocultaron el dolor que les produjo la pérdida de Kirchner y se mostraron acongojados y con lágrimas en el rostro. En la anexa Plaza de Mayo se dieron cita desde mediodía miles de contingentes simpatizantes de Kirchner.15 16
En imágenes de la Televisión Pública Argentina, hasta las 11 de la noche del 28 de octubre, se observó como en el salón siguió el flujo continuo de ciudadanos y había gente en vela en la Plaza de Mayo. Se rompía en aplausos por momentos. El féretro permaneció ahí hasta las 12 del mediodía, de donde partió hacia su ciudad natal Río Gallegos, ubicada al sur del país en laprovincia de Santa Cruz.
[editar]Traslado a Río Gallegos
Desde la Casa Rosada hasta las inmediaciones del Aeroparque Jorge Newbery, miles de ciudadanos despidieron los restos deNéstor Kirchner hasta la terminal aérea, de donde partió la aeronave que lo trasladó hasta su ciudad natal Río Gallegos, donde fue inhumado. Bajo la lluvia, simpatizantes del político fallecido corearon consignas de apoyo y abrieron paso al vehículo en que fueron trasladados sus restos, que avanzó lentamente por largo rato resguardada por agentes de la Policía Federal Argentina, hasta laAvenida 9 de Julio, donde ya fue escoltada por motociclistas y tomó mayor velocidad.
El féretro dejó la Casa Rosada pasadas las trece horas, hora local, y una caravana, en su mayoría de gente joven, provistos de banderas de Argentina y de carteles con consignas de apoyo marchó por delante. Muchos intentaban tocar el vehículo mortuorio, al que le eran arrojadas flores y banderas. Entre las consignas coreadas, se encontraron «¡Fuerza, Cristina!», las que aludieron a la posible reelección de la presidente en 2011, vivas al fallecido y «Néstor, querido, el pueblo está contigo».3 Fueron miles los que acudieron a las orillas del recorrido hasta el aeropuerto, que le tomó al cortejo setenta minutos completar. El velorio debía finalizar a las diez de la mañana pero se extendió varias horas más por pedido del ministro Aníbal Fernández, debido a que una multitud continuaba llegando a la Casa Rosada para despedir los restos mortales del ex mandatario.17
En todo el trayecto, que tomó primero por las avenidas Leandro N. Alem, Córdoba, 9 de Julio, Del Libertador y finalmente por la calle Jerónimo Salguero, en imágenes de la televisión pública argentina se pudieron observar personas despidiendo al cortejo mortuorio. Según reseñó el Diario Clarín, en el puente Salguero pudo verse tanto a vecinos de Villa 31, uno de los barrios precarios más populosos de la capital, como del exclusivo Palermo Chico.8
«Néstor, querido, el pueblo está contigo», «Para Cristina, la reelección» eran algunos de los cánticos que se escucharon a lo largo de la caravana, matizado por himnos, aplausos y gritos en favor del exmandatario, cuyos restos fueron cubiertos por una bandera argentina.
En Río Gallegos numerosas personas esperaban la llegada del cuerpo al lado de la ruta y en las inmediaciones del cementerio municipal, portando flores y carteles de aliento. Allí lo aguardaban varios pobladores, muchos de ellos vecinos que lo habían conocido de pequeño, que siguieron de cerca su carrera política, en la que pasó de ser intendente de Río Gallegos para convertirse en tres veces gobernador de Santa Cruz y ser elevado más tarde a la presidencia de Argentina, entre 2003 y 2007. Los restos mortales de Néstor Kirchner arribaron a las cinco y media de la tarde, hora local, a su destino final. El recorrido de siete kilómetros entre el aeropuerto y el cementerio duró cerca de tres horas. La gente insistía en acercarse al cortejo, pero la policía lo impedía, hasta que la presidenta Cristina Fernández indicó a los oficiales que permitieran a la gente estar cerca.3
Finalmente, el 1 de noviembre, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner agradeció por cadena nacional el apoyo recibido durante los funerales del expresidente Néstor Kirchner. El video se publicó en el canal oficial de YouTube del gobierno.
[editar]Entierro
Los restos de Kirchner llegaron al Aeroparque Jorge Newbery custodiados por el Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, que lo depositaron en una cinta transportadora. Fue embarcado luego en un avión TC-55 de la Fuerza Aérea Argentina, que despegó a las 14:36 para aterrizar finalmente en el aeropuerto de Río Gallegos tres horas más tarde. Posteriormente, fue trasladado hacia el cementerio local en un coche fúnebre acompañado por una multitud. Otro contingente de personas esperaban el arribo en el cementerio, a pesar del intenso viento patagónico reinante en la zona.18 A la entrada del cementerio, Máximo Kirchner tuvo que pedirle a la multitud presente que permitiera circular el auto, ya que ésta se abalanzaba sobre el coche para poder tocarlo.
El entierro no fue televisado ni se permitió tomar fotografías. El último día se le solicitó a la prensa que retirara a los periodistas que aguardaban frente a la casa de la familia Kirchner en Río Gallegos en espera de notas y tomar imágenes. De la ceremonia de inhumación participó la familia, el círculo íntimo y el presidente de Venezuela Hugo Chávez. Los restos descansan en la bóveda del tío de Kirchner, Carlos.3 19 Medios locales destacaron que las tres florerías de Río Gallegos quedaron desabastecidas. «Vuelve a casa», tituló uno de los periódicos locales.20 Durante los tres días de duelo y manifestaciones de dolor, no se ha registrado ningún tipo de incidente. Las medidas de seguridad fueron estrictas e incluyeron la instalación de vallados en la Plaza de Mayo, de baños químicos y el reparto de agua para la multitud de asistentes, además del cierre del tránsito en la zona.21
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